desde que entró en vigor su prohibición el 19 de abril, las fuerzas del
orden destruyeron 15 retroexcavadoras, 45 motores de agua y nueve
dragadoras en el distrito de Huepetuhe.
(AP).- Cerca de 1,500 policÃas y soldados hicieron una incursión sorpresiva en el distrito de Huepetuhe, Madre de Dios,
y destruyeron maquinaria con valor de US$ 20 millones para detener las
actividades ilegales de minerÃa que han causado graves daños ecológicos
en toda la región.
La operación, llevada a cabo ayer, fue la primera desde que se decretó la prohibición
a la minerÃa ilegal, que entró en vigor el 19 de abril. Fuerzas del
orden, acompañadas de fiscales, destruyeron 15 retroexcavadoras, 45
generadores de electricidad y bombas de agua, y nueve dragadoras en
Huepetuhe, que ha experimentado un auge en la explotación de minerales
desde la década de 1980.
Algunos edificios adyacentes quedaron en llamas debido a las
explosiones, pero no se informó de heridos. PolicÃas y soldados
desalojaron los campamentos antes de iniciar la destrucción.
“Estamos usando métodos y estrategias especialmente diseñados para evitar la violenciaâ€, dijo Daniel Urresti, alto comisionado para la formalización de la minerÃa en la PCM. “No ha habido un solo lesionadoâ€, agregó.
En Madre de Dios, los mineros utilizan toneladas de mercurio para
procesar el oro que extraen de la tierra y han devastado los bosques y
envenenado los rÃos en una región de gran biodiversidad en la que
también viven tribus indÃgenas aisladas voluntariamente.
Antes de que se cumpliera el plazo, el Gobierno comenzó a reducir
las entregas de gasolina para la maquinaria minera de la región
selvática. Entre las medidas empleadas para acabar con la mimerÃa ilegal
se incluye la confiscación de oro ilegal en los aeropuertos domésticos y
la destrucción mediante explosivos de las refinerÃas de oro ilegales en
Chala y Nazca.
“La gente estará hambrientaâ€, dijo Luis Otzuka, presidente de la organización Fedemin, que representa a los mineros informales. “Esto es propio de un gobierno dictatorial y autoritarioâ€.
El dirigente señaló que su grupo enviará una delegación a Lima, la
capital del paÃs, el martes para apelar el cierre de operaciones. “En el
transcurso de esta semana, habrá huelgasâ€, dijo Otzuka.
Urresti, por su parte, aclaró que “no se ha intervenido a los mineros que están en proceso de formalización, sino a aquellos ilegales que vienen realizando esta actividad hace más de cuarenta años en la zonaâ€.
El alto funcionario indicó que el gobierno emitirá pronto un decreto
para invertir US$ 35 millones en proyectos de obra pública en la región
para ofrecer empleo a los mineros en las áreas de agricultura,
ecoturismo y otras. “Sabemos que no podremos erradicar la minerÃa ilegal
a menos que resolvamos el problema socialâ€, sostuvo.